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¿Grado de inversión a la vista?

EN EL TAPETE

¿Grado de inversión a la vista?

Los bancos de inversión Goldman Sachs y Barclays Capital esperan que el perú sea el siguiente país en conseguirlo. La meta original era diciembre del 2008, pero con el canje de deuda, el prepago al club de parís y la posible firma del TLC, hoy se habla del 2007

Por Luis Corvera Gálvez

Fue durante el gobierno de Alejandro Toledo que se inició el actual despegue económico (en el 2004), aunque dicha administración no pudo coronarlo con un atributo que muchos países buscan pero que menos de 60 poseen: el grado de inversión. Se trata de una calificación otorgada por alguna clasificadora internacional que garantiza una fortaleza económica lo suficientemente sólida como para hacer frente a sus obligaciones financieras ante los acreedores privados.

En el 2004, tanto Fitch como Standard & Poor’s (S&P), dos de las tres principales clasificadoras del mundo (Moody’s completa el trío) habían devuelto al Perú la calificación que tenía en 1998 (BB), año en el cual el país enfrentó serios problemas financieros. Pero no fue hasta fines del 2006 que decidieron mejorarla (BB+) y la situaron a solo un paso de la categoría más baja de las que integran el grado de inversión: BBB- (ver recuadro). Una mejora que entusiasmó a los analistas y que los llevó a predecir que antes de que acabe el 2008 el Perú alcanzaría tal meta.

Pero el entusiasmo ha ido creciendo. En febrero, con el canje de poco más de US$3.000 millones en bonos y el consiguiente proceso de reperfilamiento de la deuda externa, los analistas redujeron sus proyecciones a agosto del 2008.

Es más, el banco de inversión Barclays Capital anunció en abril que el Perú era el país de la región más cercano a alcanzar el grado de inversión, por encima de Brasil, Colombia y Panamá, los otros que pugnan por ese título. De las 12 variables económicas analizadas por dicho banco, el Perú superaba en nueve el promedio de los resultados de los países que cuentan ya con grado de inversión.

Pero Barclays no fue el único. Un mensaje idéntico emitió el Goldman Sachs. Pero en ambos casos, al igual que los reportes de las clasificadoras de riesgo, establecían al menos un par de debilidades: el frente externo y la dolarización de la economía. Había que incrementar la base de productos exportables, pues el país es altamente dependiente de la minería.

En ese sentido, el reciente prepago de deuda y la aparente consecución del tratado de libre comercio (TLC) con Estados Unidos ha llevado a muchos analistas a creer que este año las clasificadoras otorgarán al Perú el ansiado grado de inversión. Pero hay algo que algunos olvidan.

“De acuerdo con las clasificadoras, si bien en el ámbito económico todo marcha bien, es necesario mejorar la institucionalidad en el país y reducir la desigual distribución de la riqueza”, afirma Eduardo Herrera, de Profuturo. Y en eso aún no se ha avanzado mucho.

En ese sentido, Herrera considera que la situación financiera podría llevarnos a creer que ya debemos tener grado de inversión, pero a menos que las clasificadoras decidan obviar sus recomendaciones de reducir la pobreza y mejorar la institucionalidad, este año sería poco probable que se mejore la calificación peruana.

Es más, siendo consciente de que será poco probable que mejoren estos indicadores en un año, el propio ministro de Economía, Luis Carranza, ha evitado unirse a los analistas más optimistas. Hasta ahora, él habla de que esto ocurrirá hacia fines del gobierno aprista.

¿Pero por qué tanto interés en obtener dicha calificación?

“El crédito se abaratará y las empresas podrán endeudarse a tasas más bajas, invertir más y generar más puestos de trabajo”, refiere Herrera. Eso sí, advierte, podrían reducirse las líneas de apoyo social.

A UN PASO
¿Cuáles son las categorías?
S&P y Fitch utilizan letras (de la A a la D) y signos (+ y -) como calificaciones. Moody’s usa letras (de la A a la C) y números (del 1 al 3).

La mejor calificación es AAA para S&P y Fitch y Aaa para Moody’s. Solo poseen este registro los países de Europa Occidental, EE.UU., Canadá, Australia, Japón, Singapur y Nueva Zelanda.

De AAA a BBB-, en el caso de S&P y Fitch, y Aaa a Baa3, en el caso de Moody’s, son categorías válidas para grado de inversión.

Fuente: Diario El Comercio. Día 1. (En línea Mie 30 de may 2007)

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CRM, ¿moda o estrategia rentable?

Algunos pueden haber conocido el concepto CRM desde la vertiente de la tecnología, en la que grandes herramientas informáticas permiten su implementación en las empresas.

Y es que si bien no existen cifras sobre el número de empresas que han aplicado este sistema en su organización, para muchas sigue siendo una incógnita. Es oportuno recordar los cuatro ejes clave a tomar en cuenta en un proceso de implementación de un sistema de fidelización o CRM: información, comunicación, organización y tecnología.

La información del cliente es básica para iniciar el proceso, al identificar hábitos de consumo. Aquí es donde las campañas de levantamiento de información son importantes. Se trata de que la información nos permita visualizar el futuro o las tendencias de nuestros clientes, así como su valor actual y potencial.

En cuanto a la comunicación, si hay una palabra clave para definirla es personalización, no olvidemos que cada cliente espera ser tratado como único. Hay que precisar que la comunicación deber ser creativa y responder a un posicionamiento.

Pero es en la organización cuando comenzamos a detectar si es que el concepto CRM está siendo explotado. Algunos se quedan en potenciar áreas de servicio al cliente o en mejorar los canales de contacto. Pero lo cierto es que el CRM ante todo es un compromiso de la organización, orientado al cliente.

La tecnología, por su parte, es importante pues permite gestionar bases de datos voluminosas. Pero no se debe olvidar que una aplicación informática que no está soportada en un análisis profundo de los objetivos a alcanzar solo garantiza la ineficiencia. En el momento en que los proyectos de CRM realmente se ponen a caminar, las modas quedan en el recuerdo y se da paso a la rentabilidad continua del negocio.

Fuente: Día 1 Mar 8 de May 07.

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La BVL Inflada ?

Por David Rivera del Águila, Economista y Editor

–> ¿Qué cree? ¿Está la Bolsa de Valores de Lima (BVL) inflada o no? He formulado una pregunta similar a economistas, gerentes de inversión, analistas de bolsa, esperando una respuesta convincente o información suficiente para sacar una conclusión, pero la única que podría transmitir a los lectores es: quién sabe.¿Cómo entiende usted que mientras las casas de bolsa con áreas de análisis y asociadas a los principales bancos le informan que tal o cual acción está muy por encima de su valor objetivo, otras le digan que la misma subirá 30% o 40%, por decir algo en promedio? Más aun, ¿cómo entender que mientras las agencias de bolsa alertan de la sobrevaloración de las principales acciones de la BVL, las sociedades de fondos mutuos –que pertenecen a los mismos grupos económicos– afirmen o pongan en duda que haya una burbuja e incentiven a invertir en renta variable? ¿Cómo entender que las AFP en general, entre las cuales hay dos que pertenecen al mismo grupo que algunas sociedades agentes de bolsa (SAB) que alertan de sobrevaloraciones, tengan el 44% de su portafolio en acciones? ¿Se volvieron todos locos en su carrera por atraer más partícipes o afiliados? ¿A quién le creemos?

El argumento que utilizan quienes afirman que hay una burbuja es que no es posible que la bolsa haya tenido un rendimiento de 168% en el 2006 y de 60% en lo que va de este año. Pero hasta el momento nadie ha mostrado un análisis de la evolución y expectativas de las utilidades de las empresas que confirme que, efectivamente, los ratios precio/utilidad están por las nubes. Es más, si uno revisa los estimados de las principales casas de bolsa de hace unos meses, se encontrará con que, por citar un ejemplo real, por entonces recomendaban la venta de determinada acción por estar alrededor de 20% por encima de su precio objetivo. Pero los reportes de hoy, solo unos meses después, señalan que el precio objetivo es incluso 25% mayor de aquel que consideraban caro.

Esto ha pasado sobre todo con las mineras, pero si eso sucede con empresas de las cuales se tiene información y a las que se les hace seguimiento, ¿qué estará pasando con las llamadas acciones de segunda pizarra y que hoy también forman parte del rally bursátil?

Que hay mucha especulación, y sin sustento, la hay. Basta con llamar a una SAB sin área de análisis y conversar con un trader para recibir argumentos de lo más timberos que se puedan imaginar y, una vez así, concluir que si esas son las razones, entonces lo más probable es que la BVL sí esté en medio de una burbuja.

Es por ello que los anteriores ejemplos no buscaban afirmar que la bolsa no está sobrevalorada y animarlo a que invierta sin pensarlo dos veces, pero sí demostrar que hay mucha bulla y que lo que se requiere con urgencia es que las entidades supervisoras (Conasev, la BVL) y los actores privados del mercado asuman un rol que les corresponde: informar con mayor transparencia y sustentar con mayor profundidad en qué situación se encuentra el mercado bursátil.

Ojo que lo que ha comenzado a ocurrir es algo que se esperaba desde hace años: confianza de la gente en el mercado de capitales (aún leve pero avanzando), y lo peor que nos podría pasar es que se produzca una primera y gran decepción, que nos costaría caro y de la que tomaría muchos años recuperarnos.

En este sentido, sería importante distinguir entre la posibilidad de que la bolsa esté sobrevalorada, y que en algún momento tenga que ajustarse, del escenario de una crisis externa que inevitablemente conduzca a lo mismo, pero por motivos diferentes. Si bien son dos escenarios que pueden ir en paralelo, hoy son usados indistintamente por quienes advierten que hay una burbuja y que en cualquier momento esto se viene abajo.

Los fundamentos económicos al parecer continuarán sólidos, por lo menos por los próximos tres años, y la demanda de acciones irá en aumento debido al mayor interés de las personas y a las nuevas alternativas de inversión como los fondos mutuos (lea nuestro informe de hoy). Si es así, la bolsa debería seguir subiendo. Lo que queda por saber es si las utilidades proyectadas de las empresas justifican los incrementos de los precios que se están registrando, y es en este aspecto donde parece existir la mayor limitación de los actores en el mercado para poder predecir lo que sucederá e informar al público con una mayor aproximación a la realidad.

Los momentos de bonanza son también los mejores para hacer cambios y reformas, y probablemente se requiera avanzar en ese sentido. Una mayor exigencia a las empresas por la calidad de la información que envían a la Conasev y también a las SAB, para que estas cuenten con áreas de análisis y personal capacitado acordes con el desarrollo que está teniendo el mercado de capitales, es una tarea urgente. Respecto a las entidades públicas, solo decir que no es posible que haya tanta bulla y comentarios cada vez más frecuentes de que estamos pasando por una burbuja, y nadie diga esta boca es mía.

Fuente: Día 1.(En línea). Mar 8 de May 07.